PRÓXIMA AULA : LUNES 20 DE ABRIL
CELEBRACIÓN DEL 20º ANIVERSARIO
domingo, 1 de marzo de 2015
SEGUNDA AULA SOCIAL DEL 20015
Manu de las Fuentes presbítero de Astabadua-Erandio nos invitó a reflexionar sobre la relación entre la espiritualidad y la acción.Partiendo de la figura de Jesús al que parece que fue la vida la que le ayudó a reconocer cual era el proyecto y la voluntad del Padre para Él.Su experiencia espiritual nació de su acción.
Manu nos dijo que la verdadera espiritualidad promueve y transforma la acción en casa,en el trabajo,en la política y en todo nuestro entorno.La espiritualidad cualifica la acción, sanea la acción que así tiene un nacimiento espiritual.
Pero también la acción es fuente de espiritualidad.Con una especial sensibilidad debemos ver las huellas de Dios en la historia,en nuestro vivir cotidiano,en nuestra realidad social.No se trata de hacer más,sino de conexionar mejor,revisando la vida, releyendo la acción mediante la oración y encontrando a Dios en la propia acción.
Para finalizar Manu de las Fuentes nos avisó de dos peligros:desplazar la espiritualidad fuera de las tareas mundanas y valorar la acción solo desde la autonomía humana.
Alicia Tejerina
Manu de las Fuentes presbítero de Astabadua-Erandio nos invitó a reflexionar sobre la relación entre la espiritualidad y la acción.Partiendo de la figura de Jesús al que parece que fue la vida la que le ayudó a reconocer cual era el proyecto y la voluntad del Padre para Él.Su experiencia espiritual nació de su acción.
Manu nos dijo que la verdadera espiritualidad promueve y transforma la acción en casa,en el trabajo,en la política y en todo nuestro entorno.La espiritualidad cualifica la acción, sanea la acción que así tiene un nacimiento espiritual.
Pero también la acción es fuente de espiritualidad.Con una especial sensibilidad debemos ver las huellas de Dios en la historia,en nuestro vivir cotidiano,en nuestra realidad social.No se trata de hacer más,sino de conexionar mejor,revisando la vida, releyendo la acción mediante la oración y encontrando a Dios en la propia acción.
Para finalizar Manu de las Fuentes nos avisó de dos peligros:desplazar la espiritualidad fuera de las tareas mundanas y valorar la acción solo desde la autonomía humana.
Alicia Tejerina